JUGAR EN SERIO
Cuando la patinadora Alysa Liu se deslizaba sobre el hielo de Milano Cortina en los Juegos Olímpicos a principios de este año, ocurrió algo inesperado en la conversación digital. Durante unos minutos, dijimos adiós a la ironía clásica de internet y nos entregamos a algo: la alegría sin filtros, sin poses.
Ha pasado el tiempo, pero todavía lo recordamos: esas mismas redes donde el idioma oficial suele estar marcado por el sarcasmo y la distancia emocional se llenaron de comentarios sobre la ilusión que despertaba ver a la campeona olímpica compitiendo. Como si, de repente, el mundo hubiese entendido que todavía es posible pasárselo bien sin más.









